miércoles, 19 de diciembre de 2012

Reseña El Hobbit: Un Viaje Inesperado

¡Esperad! ¡Tenemos que dar la vuelta! ¡He olvidado mi pañuelo!

Con El Hobbit: Un viaje inesperado. Peter Jackson vuelve a lo grande a la Tierra Media, creando un universo impresionante donde estaremos como en un agujero-hobbit.




Director: Peter Jackson.
Intérpretes: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, James Nesbitt, Aidan Turner, Graham McTavish, Jed Brophy, Stephen Hunter, Ken Stott, John Callen, Adam Brown, Dean O'Gorman, William Kircher, Peter Hambleton, Mark Hadlow, Hugo Weaving, Andy Serkis, Sylvester McCoy, Cate Blanchett, Christopher Lee, Elijah Wood, Ian Holm, Barry Humphries, Jeffrey Thomas, Lee Pace, Conan Stevens, Bret McKenzie.
Año: 2012.
Duración: 169 min.
Género: Fantástico, aventuras.

Sinopsis: El pequeño hobbit Bilbo Bolsón (Martin Freeman) se ve envuelto en una cruzada por recuperar el reino y el tesoro de Erebor, custodiado durante años por el temible Smaug el dragón. Junto al mago Gandalf el Gris (Ian McKellen) y trece enanos valientes y fuertes, dispuestos a recuperar lo que es suyo, Bilbo emprende un viaje inesperado.

No hay nada como terminar la época de exámenes yendo al cine a ver una película que llevas esperando mucho, mucho tiempo. A cada avance que salía, a cada especial en las noticias, mi anhelo por ver El Hobbit: Un viaje inesperado era mayor. Y eso que no he querido ver clips ni escuchar la banda sonora entera hasta no estar sentada en mi butaca y sorprenderme con cada cosa que veía. Sólo puedo decir que es una de las películas del año y que no decepcionada a los fans de Tolkien. Todo gracias a Peter Jackson y su poderío en dirección.


Sin duda alguna, Peter Jackson es uno de los directores más grandes que hay ahora mismo, a pesar de las críticas negativas que han tenido trabajos suyos como The lovely bones (que a mi me fascinó). En materia de dirección, impecable. Montaje, sencillamente genial. Mi gran temor era cómo encajar personajes que no aparecían en el libro. Viendo la película mis preocupaciones se desvanecieron. Ver de nuevo a Cate Blanchett y a Christopher Lee como Galadriel y Saruman respectivamente ha estado muy bien, o introducir a Radagast el Pardo, además de escenas nuevas y transformar otras sacadas del libro para que todo encaje mejor. Son detalles que crees que no, pero que luego se valoran mucho si el resultado es positivo. A nivel fotográfico, todo en la misma línea de la trilogía de El Señor de los Anillos, pero desde mi punto de vista, jugando más con los colores. Más llamativos, más fuertes, más atrayentes. Unos naranjas, amarillos y rojos que queman y unos verdes, rosas y azules muy intensos. Precioso, y se puede apreciar sobre todo en La Comarca y en Rivendel, por ejemplo. Soy de esas personas que piensan que oír por primera vez la banda sonora de una película que esperas mucho, o que sabes que su música será emocionante, mientras la estás viendo en el cine, es algo muy especial. Por eso, hasta el 14 de diciembre a las 20:40 en la sala 11 de mi cine, no escuché íntegramente la banda sonora de El Hobbit, y ahora no puedo parar. Howard Shore con la música de Tolkien es como el Peter Jackson de las películas. Se adapta al libro, a su esencia fantástica, pero también añade la fuerza de los momentos más apasionantes, a las batallas, a las escenas impactantes. Las distintas versiones de Misty Mountains que podemos ir escuchando a lo largo del film son potentes e increíbles, y cada vez que sale ese tema el vello de todo tu cuerpo se te eriza. Ahí está la magia. Y sólo he nombrado Misty Mountains. Podría haber dicho Old friends o cualquier otra. Las que me divierten sobre todo son las que salen con Bilbo. Son juguetonas, ágiles, muy acordes con el personaje. Mi enhorabuena también a Neil Finn por su Song of Lonely Mountain. Sencillamente preciosa. Un magnífico y costoso trabajo de maquillaje, diseño y caracterización que ha estado muy a la altura, además de unos efectos especiales monumentales y espectaculares.

Actualización: He tenido la oportunidad de volver a ver esta majestuosa película en el cine, pero en 3D HFR y con 48 FPS. Del 3D tengo que decir que es espectacular. Dejé de ir películas en 3D al cine porque me decepcionaban y era un gasto innecesario de dinero, pero desde Avatar no veía una con un 3D que mereciese la pena hasta El Hobbit. Y sobre los 48 FPS, a mi me ha costado un poco acostumbrarme a este formato. A veces me aturdía un poco, pero es porque es tan real, tan cercano, que parece que estás sobrevolando los cielos de la Tierra Media o que estás al lado de Bilbo intentando rescatar a los ponies. En detalles tan pequeños como el fuego y las chispas es donde más se nota la diferencia con la mitad de fotogramas. [POSIBLE SPOILER] Escenas que impresionan en 48 FPS: Rivendel, la lucha entre los gigantes de piedra, cuando Gandalf llega al reino de los trasgos a salvar a los enanos, todo lo que abarque a las águilas y la parte en la que Thorin baja del árbol en llamas y empieza a correr hacia el orco pálido. Esa es la mejor de todas y la más increíble en 48 FPS. [FIN SPOILER]

Un buen amigo de las redes sociales me contestó a un comentario sobre la película diciendo que los personajes estaban más desarrollados. Y qué razón tiene. Lo digo en este pequeño párrafo para no ser repetitiva cuando hable de los actores. Comparados con cómo se conciben en el libro, los personajes de El Hobbit: Un viaje inesperado están más engrandecidos, más evolucionados. De manera automática les coges más cariño a todos. Pero esto tiene un efecto desmesurado si hablamos de los enanos. Cada uno ya era especial en El Hobbit, pero aquí, al ver cómo transmiten, cómo se expresan, contando además que al ser tres películas, su protagonismo crece, te encariñas más de ellos, además de que te echas unas risas increíbles.


Para empezar me gustaría comentar que en cierta manera, la mayor interacción de los personajes que la que había en el libro es una forma de engrandecer las relaciones entre estos, y es algo que me ha llamado mucho la atención y que me ha encantado. Se ve más afecto y cercanía entre Bilbo y Gandalf, por ejemplo, o cómo Bilbo establece amistad con algunos de los enanos, como Fili, Kili o Bofur, sin mencionar el lazo importante que se forma entre Bilbo y Thorin. Esto se irá viendo en las futuras entregas y estoy muy interesada en ver cómo evolucionará este aspecto.

Martin Freeman se hace cargo de encarnar a uno de los personajes ficticios más adorables, inesperados, entrañables y queridos por mi persona. Como bien dijo Peter Jackson, Martin Freeman es Bilbo Bolsón, y yo desde un principio no me imaginaba a nadie más en el papel. Es uno de mis actores favoritos, al que admiro por millones de motivos. Por su alegría, por lo profesional que es, por cómo consigue hacerte olvidar otros papeles anteriores cuando lo ves en una película o serie, porque eso es algo que valoro mucho. Es un actor único y me alegra mucho que por fin la gente lo conozca un poco mejor gracias a una película tan impresionante. Ahora os suplico que veáis trabajos anteriores de Martin Freeman, porque cualquier cosa en la que aparezca él, sólo por verlo, merece la pena. Bilbo Bolsón es un pequeño hobbit que nunca ha salido de su agujero-hobbit, que no ha vivido aventuras, que siempre ha estado junto al fuego de su chimenea, tomándose su segundo desayuno sin preocupaciones. Es de Bolsón Cerrado, pero cuando Gandalf le habla de vivir aventuras, de salir ahí fuera, la vena Tuk (esa cara de la moneda en la personalidad del mediano la vemos duplicada comparada con el libro, y es de agradecer) aparece en el interior de Bilbo y su curiosidad le lleva a seguir a un mago y a trece enanos en un viaje trepidante. Martin se adueña totalmente del personaje. Lleva al personaje a un nivel superior al del libro, como bien decía antes. Cada vez que sale, es imposible no caer rendido a sus pies. Por la versatilidad del actor, pero sobre todo por su expresividad. Sólo puedo decir que es encantador y que estoy deseando ver las próximas películas.

El enorme Ian McKellen (a quien le deseo de todo corazón que su cáncer de próstata no se torne a peor) vuelve a su rol de Gandalf el Gris, un Gandalf diferente al de El Señor de los Anillos. El mago es ''más joven'', todavía quiere aventuras, quiere emoción, y por ello dedice ayudar a los enanos a recuperar Erebor. A pesar de que el del libro es un Gandalf más despreocupado, libre y divertido, en la película se ve eso ([POSIBLE SPOILER] lo del vino tinto en casa de Bilbo fue genial, un punto cómico muy acertado para reflejar lo que digo [FIN SPOILER]) además de alguien muy concienciado con la compañía y con el cometido que ésta busca. También es interesante el detalle de que se percata más cercanía y familiaridad entre Bilbo y Gandalf, algo que me ha gustado de sobremanera, porque se veía un vínculo afectivo más fuerte, algo que en el libro no se refleja tanto. McKellen demuestra una vez más que es una de las piezas claves de las películas de la Tierra Media, no sólo porque su personaje es sumamente importante, sino que porque él le da una vitalidad y un toque especial a todo con su gran talento.


Dori, Nori, Ori, Oin, Gloin, Bifur, Bofur, Bombur, Fili, Fili, Balin, Dwalin y Thorin. Los trece enanos de la compañía, motivados a emprenderse en esta aventura por el hecho de recuperar lo que es suyo: el reino de Erebor y el enorme tesoro de las garras de Smaug el dragón. Los enanos en la película los veo muy cercanos al público, queriendo ganarse su amor y admiración a cada segundo que pasa, y lo consiguen. Fili y Kili, dos de mis favoritos, vuelven a encandilarme, pero además me hacen reír ([POSIBLE SPOILER] La escena de los ponis secuestrados por los trolls y Bilbo detrás de los dos enanos con los cuencos de comida es genial [FIN SPOILER]). Bombur no ha tenido muchas intervenciones en esta primera entrega, pero también era de mis favoritos en el libro y me he reído mucho con él. No todo son risas. La verdad es que se les ve más divertidos, pero también más maduros. Thorin (interpretado magistralmente por Richard Armitage, del que me declaro fan y del que buscaré otros trabajos para conocerlo mejor) es el más serio, el más concienciado con la causa de la compañía. Más desconfiado, más tenebroso, pero luego el más agradecido de todos por la valentía de Bilbo, al que agradecerá su ayuda como disculpa a las veces en las que cuestionó de su honor y validez.

No puedo terminar la reseña sin nombrar a Andy Serkis, el encargado de traer de vuelta a Gollum, personaje al que le debe tanto. Mediante la captura de movimientos, disfrutamos de una de las mejores escenas del libro (de mis favoritas) y de la película: Bilbo y Gollum jugando a vida o muerte a los acertijos. Ya he hablado de los efectos especiales y el diseño arriba, así que poco más puedo añadir.Por supuesto, es un Gollum más joven y menos demente, aunque igual de desequilibrado y desquiciado. Su única posesión, el Anillo Único, cae en manos de Bilbo, pero no se da cuenta hasta que pierde el juego de los acertijos. [POSIBLE SPOILER] Es conmovedora de alguna forma (si se le tiene cariño a este personaje, que es imposible no tenérselo), la última escena en la que persigue a Bilbo, que es invisible a causa del poder del anillo, y se queda en un pequeño espacio esperando a que el mediano pase por ahí para darle caza, pero sus esperanzas van haciéndose cada vez más pequeñas y su angustia se refleja en sus ojos, azules y enormes, apesadumbrados y llenos de miedo por haber perdido lo único que le importaba. También, ya que estoy, quiero remarcar de esta escena a Bilbo, que cree que la única forma de dejar atrás a Gollum es matándolo, pero recuerda las palabras de Gandalf ("El valor no es saber cuándo quitar una vida, si no saber cuándo perdonarla") y rectifica su pensamiento, saltando por encima de la criatura y saliendo de la montaña sin acabar con él. [FIN SPOILER] Me parece impresionante la fe que tiene Peter Jackson en Serkis como para haberle dejado dirigir la segunda entrega de esta trilogía. La verdad es que no me sorprende. Han trabajo ya muchas veces juntos y se entiende, y no tengo dudas en que Serkis habrá hecho un buen trabajo.


Una de las cosas que más quiero destacar es el hecho de que las críticas la puntuaran negativamente al principio alegando tontamente que ''es infantil''. Que tenga sentido del humor no quiere decir que sea infantil. Porque esa fue la motivación del escritor. Pero Peter Jackson lo lleva a un nivel mucho más grande. El Hobbit no es El señor de los anillos, son muy diferentes, y eso el director lo ha tenido muy presente, pero ha sabido combinar a la perfección el humor, la alegría y la fantasía del primero con la grandeza y la trepidante acción del segundo. Así, vemos escenas realmente impresionantes, como la huida de los enanos de la fortaleza subterránea de los trasgos, o la escena final de los wargos. Y esto sólo podía hacerlo Jackson. Como he remarcado arriba, la transformación de algunas escenas ha quedado muy acorde con el resto de la película. En vez de mantenerlas como en el libro, para poder incluír detalles, escenas o personajes nuevos, Jackson las ha transformado. [POSIBLE SPOILER] Por ejemplo, Gandalf estuvo con los enanos en el momento en el que éstos cayeron presos de los trasgos en las montañas, pero desapareció antes de que también lo cogieran. En la película, los enanos parten de Rivendel sin el mago, el cual más tarde acude en su ayuda. También el haber metido a Radagast el Pardo es muy interesante.Otra escena, esta vez incluida en la película y que a mi sencillamente me ha encantado, es al final, cuando a Thorin están a punto de darle muerte los trasgos en la arboleda y Bilbo decide saltar del árbol y ayudarlo. Da a entender la parte Tuk, aventurera y valiente dentro de Bilbo, que de manera indirecta se refleja también en otra escena transformada en la película, cuando los enanos caen presos de los trasgos en las montañas y Bilbo consigue salvarse, pero una de estas criaturas lo ve y Bilbo empieza a defenderse como puede con su espada, hasta que ambos caen en las profundidades de la montaña, apareciendo más tarde la increíble escena de los acertijos con Gollum (el final de ésta me encantó, cómo Bilbo escapa y cómo gracias a la captura de movimiento Andy Serkis vuelve a enamorarnos con Gollum). Ya en el nido de águilas, Thorin le agradece a Bilbo su acto de valentía con un abrazo y unas amables palabras, después de las dos anteriores veces en las que había cuestionado su presencia en la compañía (escenas que me gustaron mucho porque Martin Freeman se mostraba abatido al principio por las palabras de Thorin pero luego aparecía alegre y entusiasta, sobreponiéndose)[FIN SPOILER]



No lo olvides: Para resumir podría decir que nada, porque es impresionante de principio a fin. Fotografía, música, dirección, caracterización, reparto...No hay pegas. Es un trabajo de gran calidad y de detalles muy bien cuidados. Cuatro escenas imprescindibles: todo lo que comprende la casa de Bilbo (desde el primer ¡Buenos días! que se dan Gandalf y el hobbit hasta la salida de La Comarca de Bilbo, pasando por la llegada de los enanos al agujero-hobbit y las canciones), los trolls, el encuentro de Bilbo y Gollum y la heroica entrada de Bilbo en ayuda a Thorin contra los wargos y trasgos. Cualquier escena de Martin Freeman es digna de recordar, porque el británico ha hecho un trabajo perfecto, manteniendo la pequeñez y timidez del hobbit pero aventurándose (eso gracias también a meter escenas nuevas y al discurso que da cuando se reencuentra con los enanos tras librarse de Gollum).
Olvídalo: Detallitos. Sólo dos cosas. No me meto con el equipo de caracterización ni nada, no. Es sólo señalar el hecho que tanto el rey de los trasgos como el orco blanco me los imaginaba más temibles, oscuros y feroces. Es la única pega que puedo poner a esta fantástica aventura.

Conclusión: A pesar de mis dudas porque Jackson la haya alargado a una trilogía, y el tema de introducir personajes que no aparecían en el libro, El Hobbit: Un viaje inesperado no decepciona para nada. Estos personajes y escenas nuevas son una introducción a la trilogía de El Señor de los Anillos, así que no quedan fuera de contexto ni son relleno ni nada negativo. Con un reparto de lujo y unos personajes llevados más allá del libro, desde el pequeño y adorable Bilbo Bolsón hasta el enorme mago Gandalf el Gris, pasando por los divertidos y fuertes enanos, volvemos con pies de plomo y más ganas que nunca a la Tierra Media.

Nota: 10/10



2 comentarios:

Fairytale Love dijo...

Me encanta. Tu haces unas pedazo de reseñas que ya me gustaria a mi hacerlas asi. Algun dia debo aprender, peroca tu nivel no llegare, ya que estoy a galaxias de distancia

Ángela Belmonte Rodes dijo...

Pedazo de reseña te has marcado Cely, perfectísima. Para mí El Hobbit es la mejor película del año, se ha hecho esperar, pero lo mejor siempre se deja para el final.