lunes, 10 de junio de 2013

Reseña El Gran Gatsby

¿No podemos repetir el pasado? Claro que podemos.

Baz Luhrmann nos ilumina con una nueva versión muy fiel a la obra de Fitzgerald El Gran Gatsby, llena de color y un encanto visual desmesurado y llamativo, un reparto de lujo y sobre todo, un Leonardo DiCaprio que devora el film con su presencia y su magnífica interpretación de Jay Gatsby.






Director: Baz Luhrmann.
Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Mulligan, Joel Edgerton, Isla Fisher, Elizabeth Debicki.
Año: 2013.
Duración: 143 min.
Género: Drama romántico.

Sinopsis: Nueva York, años 20. Un joven entusiasta Nick Carraway (Tobey Maguire) se instala en una diminuta y humilde casita a los pies de la gran mansión de un inquietante y fantástico Jay Gatsby (Leonardo DiCaprio), un hombre misterioso y rico que da fiestas a las que asiste toda clase de personas y se apoderan de su gigantesco palacio de Long Island. Gatsby vive obsesionado y esperanzado por recuperar al amor de su vida, la bella Daisy (Carey Mulligan), y para ello necesitará la ayuda de su nuevo compañero, el señor Carraway.


A una semana después de haber ido a verla al cine (lo siento, pero estamos a final de mes y los estudios perturban el tiempo de escribir y reseñar), os traigo la primera reseña de una película basada en un libro y que previamente me he leído dicho libro, El Gran Gatsby. De una extensión ideal para ser realmente fiel a la obra, como siempre lo más destacable de las películas de Luhrmann es su colorido, su vistosidad y por lo menos en este caso y en Moulin Rouge!, su banda sonora.


Puede que de lo que más se va a hablar en esta reseña obviamente es de los aspectos técnicos y visuales, ya que es lo que más caracteriza al cine de Baz Luhrmann y no hay que poner apenas pegas al argumento porque Baz se ha pegado mucho al libro y ha sabido hacer a la perfección una adaptación fiel. Puede que para un público que no esté acostumbrado a la vistosidad de este director le resulte todo el conjunto una película absurda, irreal y falsa. Bueno, esa es una postura. Mi postura es que lo que busca Luhrmann es dar al público lo que cree que al público le gusta de él: los colores, el ser llamativo, el encajar las cosas tal y como son para que no busquemos fallos y nos adentremos en su propio universo arco-iris. El Gran Gatsby es tal explosión de colores que nos abruma tanta paleta de azules, amarillos y rojos intensos, y ahí está la gracia. Por otra parte, unu aspecto muy importante del cine de Baz es la música. Ha sabido elegir una banda sonora bastante ideal a pesar de que algunas canciones podrían no encajar por la época que se representa, pero las versiones elegidas han venido como anillo al dedo. El único inconveniente que le veo a la banda sonora es que ha sobrecargada el ambiente fílmico; la música es muy escasas ocasiones cesa, y nos deja meternos en las conversaciones con un poco de tranquilidad. Tanta cantidad de música a mi por lo menos me ha disgustado un poco, además de que en varias partes el volumen de la música (que debería ser de fondo) pasa a un primerísimo plano dejando ahogadas las conversaciones, que si no llega a ser porque me leí el libro no me habría enterado.

Sin duda la estrella de esta película es la misma que da nombre al título: Gatsby, y para concretar, el actor que le da vida: el magnífico, portentoso y siempre impecable Leonardo DiCaprio, ese actor que para los de la Academia (se supone) sigue siendo un crío atrapado en un enorme Titanic, porque si no sigo sin explicarme cómo puede ser que después de interpretaciones tan brillantes como nos ha dado todavía no haya sido galardonado. Pero eso a los fans nos da igual. Leo se encarga de ser el soñador y esperanzado Jay Gatsby, ciego de amor, la personificación del perseguir el sueño de toda una vida. En su caso, conseguir a su amada Daisy. Leonardo ha sabido encajar como siempre en un papel que le viene como anillo al dedo, aunque este actor es capaz de hacer cualquier cosa. Lo increíble es que Leo consigue llevar a un paso más allá al personaje, mostrarnos más, profundizar más en él, y eso ha sido fantástico.


La niña bien es Daisy, y la dulce y angelical Carey Mulligan es quien le da vida. Siempre hablando de una forma apagada, lineal pero a la vez e inexplicablemente armoniosa, es la joven flor que Gatsby quiera, pero el problema es que Daisy está casada con el rico y racista Tom Buchanan (interpretado por un Joel Edgerton impresionante), un hombre infiel que pasa bastante tiempo con la alocada Myrtle Wilson (Isla Fisher, de la que me hubiera gustado ver más pero a la vez no si sus apariciones iban a ser como la fiesta en el piso del principio. Explico: la fiesta está bien, pero es un intento forzoso de mucho desenfoque y planos rápidos para meternos en situación que a mi me mareó más que impresionó). Sobre Carey, no ha sido mi papel favorito, porque emocionalmente Daisy no es un personaje muy cargado de sentimentalismo; no es Gatsby. Pero repito que no es culpa de Carey, que todo lo contrario, se mete muy bien en el personaje, una jovencita caprichosa que quiere todo pero luego se abruma al arriesgarse por si lo pierde todo.

Para terminar, Tobey Maguire. Vale que muchos lo conociéramos gracia a Spider-Man, pero fue en Brothers (película que ya que estoy recomiendo mucho) donde yo más idolatré sus dotes como actor. Nick Carraway es el narrador de esta historia, un joven que llega a una coqueta y diminuta casa en Long Island y tiene como vecino a Jay Gatsby. Es la única persona que termina conociendo y admirando de verdad a Gatsby, al que considerará un amigo soñador y sincero que sólo quiere formar su vida perfecta volviendo al pasado y haciendo lo que debería haber hecho. Tiene un romance con Jordan Baker (una elegantísima Elizabeth Debicki), golfista de primera que le pedirá ayuda con el tema de Gatsby y Daisy, porque sabe que Daisy sería mucho más feliz lejos de Tom. Tobey, muy buen amigo de Leonardo, lleva esa amistad a la pantalla, y esa es una tarea muy fácil no sólo porque el sentimiento es el mismo, sino que depende de lo buen actor que seas y el esmero que le pongas, y Tobey lo ha conseguido.



No lo olvides: la primera aparición en la fiesta de Leonardo como Gatsby, con esa explosión de fuegos artificiales de fondo y la magnífica Rhapsody in Blue de Gershwin, y el final, que me emocionó mucho la parte de Gatsby que no se menciona de primera mano en el libro. Por ello, un aplauso a Luhrmann. Baz es fiel a sus principios como director y nos da lo que nosotros buscamos en su cine. Las fiestas en la mansión Gatsby son un portento.
Olvídalo: el montaje de la música y cómo se abusa de ella sin ningún reparo.

En conclusión: una adaptación agradecida que entretiene y maravilla. Leonardo DiCaprio está a un paso de quitarle la venda de los ojos a la Acadamia con interpretaciones tan enormes como esta. Una puesta en escena muy festiva, que en un principio podría parecerme demasiado excesiva, pero que luego es ideal.

NOTA: 8'75/10

2 comentarios:

Fairytale Love dijo...

Siempre me encantaran tus criticas. Ya podias hacerlas profesionalmente. Me gusta como hablas de Baz. Aunque si ves de Baz, Romeo y Julieta la adaptacion es rara y demasiado moderna

Ángela Belmonte Rodes dijo...

Aún tengo pendiente la película, no pude ir al cine (está carísimo) pero el libro es más que una maravilla, y la película con actores de la talla de Leo y Tobey. Gran reseña como siempre :D