sábado, 4 de enero de 2014

Reseña Frozen: El reino de hielo

No has de sentir, no han de saber.

Disney nos obsequia con una joya, Frozen, una película de animación impecable, divertida y con valores positivos y emotivos.





Director: Chris Buck, Jennifer Lee.
Intérpretes: (voces de) Kristen Bell, Idina Menzel, Jonathan Groff, Josh Gad, Santino Fontana, Alan Tudyk, Ciarán Hinds.
Año: 2013.
Duración: 108 min.
Género: Animación, fantástica, musical, comedia.

Sinopsis: Elsa y Anna de pequeña eran inseparables, pero un accidente por culpa de los poderes de hielo de Elsa hizo que se separaran. Cuando Elsa crece, sus poderes se descontrolan y tiene que huir, convirtiéndose en la Reina de las Nieves. Un hechizo congela Arendelle y Anna, junto a Kristoff y su reno Sven, irá en busca de su hermana mayor para que le ayude a romper el gélido hechizo.


Uno de los regalos más maravillosas siempre serán ir al cine a ver una película de Disney. Porque no importa la edad que tengas, que seas adolescente, madre o una niña, porque una película de animación siempre es un regalo acertado. Cierto es que, por experiencia, las películas de animación te hacen más ilusión a mi edad (casi veinte años, ¡uf!), más que cuando eres un niño, porque lo comprendes todos más y mejor, y las canciones te hacen más ilusión, aunque también depende de la persona; yo soy hipersensible y siempre lloro con Disney pero me lo paso en grande (la sala estaba repleta de críos y yo era la que más se ha reído y más alto y más se sorprendía). A lo que voy es que Disney lleva unos años en los que su carácter mágico y su experiencia de tantos y tantos años en el oficio es magnífico y no decae, siempre se mantiene a flote con orgullo y buen porte, y Frozen es una excelente prueba de ello.


Una película de animación siempre cuenta con un ''poquito'' más de trabajo. Son años y años de perfeccionamiento del material, y gracias a la tecnología de la que disponemos hoy día y que cada años va avanzando, el resultado final es espectacular. En Frozen se tuvo en cuenta hasta el último copo de nieve; se han tenido muchos factores en cuenta, ya que el crear nieve y el movimiento que debe tener esta al ser pisada o tirada debe ser muy específico. Y por supuesto la creación y diseño de personajes, el cabello, el movimiento de los vestidos, los gestos y hasta las pecas de por ejemplo Anna, todos esos detalles están muy, muy cuidados, con mucho mimo y amor, con una presentación perfecta y con un resultado, y permitirme que me repita, perfecto. Chris Buck y Jennifer Lee han hecho un magnífico trabajo de dirección partiendo del conocido cuento de Hans Christian Andersen al que se une la propia Lee para darle forma, diversión, romance, magia y acción. Con este espléndido guión, se nos presenta una historia conmovedora de dos hermanos que de pequeñas son uña y carne, pero los gélidos poderes de la mayor hace que se separen, ya que el miedo puede hacer que sus poderes se descontrolen y arrase con todo. Será en ese momento en el que la inocente hermana pequeña irá en su búsqueda con sus nuevos amigos para que el verano vuelva a Arendelle. Una de las cosas más importantes de las películas Disney es el carácter musical; las canciones son el alma de estas películas. Frozen nos regala temas instrumentales preciosos de la mano de Christophe Beck, y con canciones de Kristen Anderson Lopez y Robert Lopez. Son canciones muy variadas, algunas con carácter de balada pop (por llamarlo de alguna forma), otras muy de musical (por llamarlas así, para entendernos, y como ejemplo, Por primera vez en años -reprise-) y otras con el carácter característico de Disney, divertidas, movidas y emotivas. Creo que este es el punto perfecto también para decir que el doblaje español de la película es perfecto y las canciones están muy bien interpretadas. Es difícil que una banda sonora te guste de principio a fin, que todas sus canciones te lleguen y no te importe escucharlas una y otra vez. De verdad que es difícil, y Frozen tiene esa cosita que todas, absolutamente todas las canciones son memorables, muy pegadizas y bonitas. Esta película sin duda es mágica. Y profundizando en lo que está intentando representar Disney desde hace unos años, ese carácter rebelde que se opone a lo que fueron en sus inicios es realmente llamativo. Las princesas son guerreras, son las que llevan el timón en el barco, las que mandan y las que salvan el mundo. Nada de que el príncipe vaya a rescatarlas; ahora tienen un papel de acompañante y por supuesto de ayudante valiente que acaba teniendo su final feliz con ella, y lo mejor es que se le da la vuelta a la tortilla, porque ahora los príncipes son del pueblo, del ámbito mundano. La realeza es representada por ellas: son divertidas y valientes, además de ser preciosas. Estoy muy contenta con esta puesta en escena que ha decidido tomar Disney.


En Frozen contamos con un conjunto de personajes muy, muy interesantes. Tenemos dos princesas, dos hermanas muy diferentes pero valerosas y buenas, y su amor, a pesar de las diferencias y las adversidad, romperá con todo. Elsa, la mayor y la que tiene poderes de hielo, es mucho más sofisticada y centrada que Anna, la pequeña, que es alocada, dice lo primero por lo que se le pasa por la cabeza y sigue sus impulsos. La profundidad del personaje de Elsa es realmente emotivo; su miedo a que sus poderes hagan daño a alguien o hagan algo horrible la condicionan. Tiene marcados unos límites muy estrictos y estudiados, pero a pesar de que se repite que no debe sentir para que nadie conozca sus poderes, eso hace que acabe sintiendo, y sólo en su soledad podrá ser ella misma. Es un personaje que a mi me ha gustado bastante por esa complejidad. Por el otro lado, Anna es una niña que ha estado encerrada en palacio desde hace años y anhela la libertad; cuando por fin los portones del castillo de Arendelle se abren de par en par, dará rienda suelta a su locura y su felicidad. En la trama tendrá que evolucionar y centrarse en su objetivo de dar con su hermana para que descongele Arendelle, pero seguirá siendo una chica que mete la pata cada vez que abre la boca. En el grupo de chicos encontramos al príncipe Hans, un encanto encantado demasiado encantador y el interés romántico de Anna que se preocupa por ella y que se hará cargo de Arendelle y de sus habitantes en ausencia de ella, y también a Kristoff, el picador de hielo cuyo mejor amigo es Sven, un reno con complejo de perro. Kristoff es bastante uraño y solitario, pero a la vez divertido, y acabará accediendo a ayudar a Anna en su aventura, porque vender hielo estando todo Arendelle congelado es una auténtica faena. Una de las características más aplaudibles del nuevo Disney es que los personajes secundarios toman más relevancia en la historia y tienen importancia en el desarrollo y conclusión de esta. Así, de este modo, tenemos al ya nombrado reno Sven, obsesionado con las zanahorias, un animal muy leal y que tiene unas conversaciones muy peculiares con Kristoff. Luego está el muñeco de nieve, sin duda una de las mejores cosas de Frozen. Este personaje es hilarante hasta decir basta; alberga una felicidad e inocencia máxima y extrema, es iluso y muy inocente, lleno de emoción y es la personificación del ''Queremos lo que no podemos tener'', ya que con toda su alma quiere hacer lo que quiera un muñeco de nieve en verano. Portagoniza la mayoría de los gags cómicos de la película, de estos momentos que te caes al suelo de la risa y no puedes parar (ya os digo yo que estando la sala llena de niños yo era la que más se reía y más alto).


No lo olvides: La verdad es que todo; Olaf es un puntazo; las canciones son preciosas; está plagada de momentos llenos de humor y de otros muy emotivos, personales y profundos; los personajes están muy bien planteados y son memorables; y la película está muy bien estructurada, hecha, diseñada y pensada tanto para adultos como para los más pequeños. Ambos se lo pasarán pipa con ella.
Olvídalo: ¿Bromeas? Es perfecta.

En conclusión: Una de las mejores películas de Disney. Es divertida, emotiva, con unas canciones geniales y un trabajo en todos los ámbitos minucioso y con un resultado idóneo. Recuerda mucho al Disney de antes introduciendo elementos del nuevo Disney. No te la puedes perder, es imprescindible para todo fan.

NOTA: 10/10

1 comentario:

sofia martínez dijo...

¡Muy bonita! En lo personal, me pareció que Frozen es una historia agradable, al principio no me convenció tanto que cantaran en cada escena pero la verdad es que la música es muy pegajosa y se disfruta mucho. ¡Vale la pena!