jueves, 25 de junio de 2015

Reseña Lejos del Mundanal Ruido, de Thomas Vinterberg

Es difícil para una mujer expresar sus sentimientos en un idioma inventado por los hombres.

Lejos del Mundanal Ruido funciona a todos los niveles. Magistral dirección de Thomas Vinterberg de este sólido drama romántico con una fuerte Carey Mulligan.





Director: Thomas Vinterberg.
Intérpretes: Carey Mulligan, Matthias Schoenaerts, Michael Sheen, Tom Sturridge, Juno Temple, Jessica Barden.
Año: 2015.
Duración: 119 min.
Género: drama romántico, de época, adaptación.

Sinopsis: Basada en la novela homónima de Thomas Hardy, la joven, bella e independiente Bathsheba Everdene (Carey Mulligan) se convierte en la propietaria de la mayor granja de su localidad, y a lo largo de su vida se ve envuelta en un torbellino romántico al tener que elegir entre los tres pretendientes que la rondan: Gabriel Oak (Matthias Schoenaerts), un ganadero dedicado a la cría de ovejas; Frank Troy (Tom Sturridge), un apuesto y temerario sargento; y William Boldwood (Michael Sheen), un maduro y próspero soltero.


Si no me he informado mal, contando esta, ya son cuatro las adaptaciones cinematográficas en total de este clásico de Thomas Hardy, Lejos del Mundanal Ruido. Una Inglaterra rústica y campestre victoriana, una mujer independiente y fuerte y varios pretendientes a su mano. Un escenario de lo más romántico. Hardy, al igual que Tolstói con su Anna Karenina años después, anticipaba el movimiento feminista con Bathsheba Everdene.

Si juntamos la dirección del danés Thomas Vinterberg (que ya nos sobrecogió hace tres años con La Caza), con David Nicholls (autor de Starter for Ten y One Day, que también escribió el guión de la adaptación al cine de esta y el de la última adaptación de Grandes Esperanzas) no sólo obtenemos una combinación de virtudes excelentes, sino que además podemos disfrutar de dos horas de drama romántico de época de calidad, que en ningún momento desciende su ritmo ni cae en la monotonía. Esto, con una historia como esta, es todo un reto, debido a que la protagonista pasa por varias etapas a lo largo de su vida, y aunque pueda parecer que este hecho proporciona agilidad, el resultado no siempre es el deseado; en este caso, ha salido bien, con cortes entre etapa y etapa naturales, nunca bruscos (no hay corta y pega evidente, para abreviar). Lejos del Mundanal Ruido funciona a todos los niveles, todos notables y que se enlazan a la perfección.

Todos los miembros del reparto enriquecen la película desde su primera aparición. Pero sin duda la máxima estrella de Lejos del Mundanal Ruido es Carey Mulligan encarnando a Bathsheba Everdene, conocedora de su fuerza como mujer en un mundo de hombres, trabajadora e independiente que acaba cayendo en una tormenta de pasiones al verse atraída por tres pretendientes. Carey le aporta a la complejidad del personaje una paleta de matices brillante, con una naturalidad portentosa. Matthias Schoenaerts interpreta a Gabriel Oak, quien acompaña desde el día que la conoce a Bathsheba durante los cambios que esta tenga en su vida, su principal confesor y guía, frustrado por su suerte y sus sentimientos hacia ella, emociones que el actor transmite a la perfección. Michael Sheen, lleno de espíritu señorial victoriano y a la vez muy tierno, es William Boldwood, la opción próspera y estable de Bathsheba; muy grato gozar de este actor y de en cierto momento escucharle brevísimamente cantar (una de las escenas más bellas de la película por su intimidad). Por último está Tom Sturridge como el soldado Frank Troy, un joven pasional y osado que trastoca la vida de Bathsheba desde su primer encuentro. No olvidar a Juno Temple, cuyo personaje, aunque escasa su presencia, es de un sentido e importancia fundamentales.

Thomas Vinterberg le da a la película sentido su elegancia y crudeza (en cierto modo, resulta muy excitante y atractiva su visión de las cosas), y David Nicholls escribe con pureza la vorágine de emociones, fatalidades y encuentros con el destino de esta historia. Sumado sea el diseño, vestuario y escenarios de la película, de una calidad y belleza exquisitas. Muy importante y sobresaliente el apartado visual; Charlotte Bruus Christensen repite tras La Caza con Vinterberg, y aporta una fotografía, unos planos y unos paisajes abrumadoramente bellos que te impactan desde el comienzo. Craig Armstrong compone la que es para mí su mejor banda sonora a la par de Moulin Rouge!; lirismo irresistible, romanticismo cantabile, salpicado con canciones populares frescas, una música de marcada pasión que se extiende por el film y lo empapa de sentimentalismo. Lejos del Mundanal Ruido resulta majestuosa y noble, atractiva y brillante. Cada uno puede destacar de ella un aspecto que sin duda no le dejará indiferente. Merece la pena verla.


No lo olvides: La fuerza de sus imágenes, sus colores y amplios paisajes te atrapan desde el principio; una banda sonora llena de un romanticismo muy marcado y cantabile; la franqueza conque transmite las emociones; lo mucho que enriquecen las interpretaciones de todo el reparto a la película. Además, tiene uno de los mejores trailers del año.
Olvídalo:  Así de primeras, nada.

En conclusión: Cumple con lo que promete, y más, sorprende. Una película muy notable y bien realizada, con una estructura sólida que no decae en la pesadez en ningún momento y que te embriaga con sus imágenes, su música y sus interpretaciones.

NOTA: 8'5/10

1 comentario:

Diego José Piñero López dijo...

Con que sea la mitad de buena que La Caza me sobra, va a pendientes